Revoltón cerámico

Revoltón cerámico

Revoltón cerámico es una pieza cerámica curva que se instala en el techo interior de casas y cualquier otro recinto. Aunque su aspecto una vez instalado es muy semejante al de las bovedillas cerámicas su utilidad no es estructural sino meramente decorativa. Los revoltones cerámicos dan un aspecto a los techos rústico y elegante a la vez y hay una gran oferta de ellos.

Por ejemplo, está el revoltón manual. Esta versión de revoltón, como su nombre indica es cien por cien fabricada a mano. Cada una de las distintas fases de elaboración (moldeado, secado, cocción y embalaje) se hace de forma manual, uno a uno, sin nada de automatización. Este proceso es lento pero sin duda el resultado obtenido tiene el incomparable valor añadido de “pieza única”. La cocción es en un horno de leña. Esto hace que el color de cada pieza no sea homogéneo. La colocación de estas piezas en el techo del recinto que se desee requiere del uso de vigas. La unión y sellado de los revoltones se hace mediante cemento cola. Es recomendable colocar un recubrimiento a todo el sistema cerámico que consiste en una capa transpirable.

Otro tipo de revoltón es el artesanal. Cada revoltón artesanal consiste en un ladrillo curvo de material cerámico de una alta calidad dispuestos en soga, unidos y sellados usando cemento natural de tipo “marfil”. Al igual que en el caso anterior el proceso también es manual y el proceso de horneado se hace en un horno de leña. Destaca el ambiente rústico que estos revoltones consiguen y es el sistema más sencillo de colocar a la hora de conseguir este característico estilo abovedado antiguo. Los colores van desde al amarillo hasta el rojo.

Terminamos con el revoltón cerámico mallorquín. Es un tablero de cerámica de aspecto curvado, decorativo como los dos revoltones anteriores, manual igualmente. La singularidad de este tablero curvo está en las tierras empleadas. Estamos hablando de materia prima de Mallorca, material térreo finamente molido hasta obtener un polvo que a penas supera la micra. El cocido de la masa pétrea en un horno de leña le da una personalidad única a cada pieza.