Fusible cerámico

 

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Fusible es la parte débil o más vulnerable de un circuito eléctrico dispuesto de esa manera para que en caso de un calentamiento excesivo del sistema se funda y con ello se corte la corriente eléctrica dentro del electrodoméstico o cualquier otro aparato. Si no ocurriera esto lo más probable es que se desencadenase un cortocircuito que podría terminar en un incendio eléctrico.

Tal vez sea Édison el primer creador del fusible.

Existen varios tipos de fusibles atendiendo al tiempo de respuesta frente a una temperatura elevada y también en cuanto al material con el que esstá hecho el cuerpo del fusible. Lo que nos interesa es esto último.

Así, un fusible de cerámica o fusible cerámico es aquel que posee un cuerpo de cerámica. El cuerpo recibe comunmente el nombre de “barril”.

El barril cerámico en sus extremos puede estar hecho de terminaciones tanto en bronce como en cobre color plata. A su vez, los extremos dentro del cuerpo cerámico van a estar unidos o conectados por hilos fusibles, diseñados para dañarse en caso de que la temperatura sea mayor de cierto rango. Los materiales conductores más usuales para fundirse son plata, cinc, aluminio o cobre.

Un fusible de cerámica no sólo tiene un cuerpo cerámico sino que también dentro del barril y rodeando los cables fundentes hay un material terreo, usualmente polvo de cuarzo o arena. La composición exacta de estos materiales cerámicos viene dada en función del comportamiento exacto que queramos.

 

Fusible cerámico y fusible de vidrio

 

Los fusibles de cerámica y de vidrio son las pociones que más suelen compararse. Un fusible de vidrio la única ventaja que puede tener es el de ser transparente lo que nos puede dar información del estado de los hilos fundentes. En todos los demás parámetros, el fusible de cerámica o tiene parangón.

Un fusible de calidad ha de ser capáz ha de cortar el paso de la corriente eléctrica superado cierto umbral de temperatura o voltaje eléctrico, pero también ha de funcionar con intensidades de corriente elevadas. El revestimiento cerámico permite que los hilos del fusible aguanten bien hasta una intensidad de 300000 amperios. Por contra, los fusibles de vidrio apenas soportan los 15 amperios.

Además, el factor “temperatura elevada” también es importante. Cuando necesitamos que el circuito se rompa sólo a altas temperaturas, únicamente el fusible cerámico nos dará el comportamiento requerido. Además es importante la estabilidad térmica del fusible. Nuevamente los fusibles de cerámica funcionan mejor en este aspecto.

 

Los fusibles cerámicos: 100% fiables

 

En ocasiones se da la circustancia real de que el fusible de vidrio se rompe ante una respuesta de peligro de cortocircuito pero las altas temperaturas en su interior hacen que tras unos instantes de cortar el circuito, una fina capa de metal fundido sobre sus paredes hagan que sea posible la circulación de electrones u otros elementos de carga; es decir, simplemente dejan de hacer el trabajo para el que fueron diseñados, convirtiéndose en amigos letales.

Pues bien, con fusibles cerámicos esto no puede pasar jamás. Ante una fusión a altas temperaturas del material conductor en el interior, las arenas y materiales terrosos en el interior del barril absorberán la energía térmica y en todo momento el fusible roto no permitirá la reactivación de la conductividad eléctrica dentro del aparato mecánico que se necesite tener apagado.

 

Generalidades sobre fusibles

 

Como hemos dicho, son unos elementos indispensables en todo circuito eléctrico. Están formados por un soporte y en su interior una lámina o filamento que suele estar hecho de alguna aleación que posee un punto de fusión más bajo que el resto del circuito.

Cuando exista un problema de cortocircuito y aparezca un sobrecalentamiento debido al efecto Joule, el circuito se romperá al “fundirse” el fusible. De esta manera se va a evitar que nuestros dispositivos de quemen o queden destruidos elementos importantes que forman parte del circuito.

EL fusible es un dispositivo que ya es citado en un año tan temprano como es 1774. Por aquel entonces tenían la finalidad de dar protección a los condensadores frente a dañinas corrientes de descarga.

Pasarían más de 100 años hasta que los científicos se diesen cuenta del plus en la seguridad que estos dispositivos podían aportar al funcionamiento de cualquier aparato eléctrico.

Desde aquellos primigenios fusibles hasta hoy en día la evolución ha sido enorme: antaño consistían simplemente en poner en algún lugar del circuito eléctrico un elemento débil.

Sin embargo en la actualidad son unas piezas que pueden albergar un increíble nivel tecnológico, tanto en la calidad de los materiales empleados (los cerámicos son un ejemplo de ello) como en la respuesta a los diversos parámetros físicos de los que depende el buen funcionamiento de un aparato electrónico.

El mundo de los fusibles realmente es complejo y esto es así por varias razones:

  • La primera de todas es que existe un enorme repertorio de aparatos muy diversos que necesitan de ellos y cuyas prestaciones son muy específicas. Así tenemos el caso del tendido eléctrico, los motores eléctricos, transformadores de potencial, semiconductores, condensadores, circuitos integrados, impresos y un largo etcétera.
  • Por otro lado, cada país tiene sus especificaciones y reglamentaciones aunque bien es cierto que empiezan a primarse las normalizaciones de la Unión Europea y de Estados Unidos.

Más información sobre fusibles en: https://es.wikipedia.org/wiki/Fusible