Fregadero de cerámica

fregadero ceramico

Echa un vistazo aquí a una colección de fregaderos de cerámica

El fregadero de cerámica es un lavabo que se usa en la cocina y como muy bien el nombre indica, tiene una composición en el que los materiales cerámicos son los protagonistas. Son famosos también los fregaderos metálicos pero en nuestra opinión sus prestaciones y estética son mucho más bajas que las porcelánicas, cerámicas o térreas.

 

Historia de los fregaderos

Los fregaderos tienen detrás de sí una evolución interesante. En un primer momento fueron simplemente huecos excavados en la piedra en donde era posible depositar el agua y ser usado como lugar para lavar o beber. Los primeros fregaderos no disponían de agujero por donde pudiese drenar el agua.

La conocida artesa o barreño puede ser considerado en antepasado natural del fregadero actual, ya sea cerámico o de cualquier otro material. Llamado también pila o pileta, incluso cajón y tina. se usó durante siglos para lavar las utensilios usados por las familias, la mayoría de barro además de ser entendido también un lugar en donde amasar el pan y preparar otros alimentos.

pilones para lavar y fregar

Viejos pilones en donde antaño se lavaba y se fregaba

Pueden observarse cuadros en donde la vajilla simplemente reposaba en baldes de madera, tinajas o barriles. Pero a partir del S. XVIII se empiezan a instalar canales y drenajes por los que el agua pusde ser renovada.

En el S. XIX su uso se extiende y ya en el S. XX con el uso del agua corriente se convierte en un elemento común en todas las cocinas europeas y de casi todo el mundo.

Había fregadero de madera, de cobre, de terracota y de otros metales diversos. Aunque la cerámica es un material usado desde los tiempos más remotos, en el ámbito de los fregaderos apareció tardíamente. Estos fregaderos tienen la particularidad de ser los que más altos estándares poseen de higiene ya que los restos orgánicos apenas pueden adherirse a ellos.

Seguimos con los fregaderos en general. al principio eran de un solo depósito. Con la llegada de los grifos de cuello móvil se instalaron en muchos hi¡ojares los fregadores sobres o con dos depósitos, uno para depositar la vajilla sucia y en ella hacer las tareas de lavado y el otro para llevar a cabo en enjuage (y también deposito si es que esto es cómodo.

Hoy en día los materiales cerámicos y no cerámicos presentes en ellos lavabos es enorme: madera, azulejos, vidrio, metales, granito pulido, mármol y otros materiales de tipo sintético como el corian.

 

Características de los fregaderos de cerámica

 

Los fregaderos cerámicos tienen una buenísima calidad. Son los recipientes perfectos para poder lavar tu vajilla y alimentos. Las condiciones higiénicas son las ideales. Son fáciles de limpiar y en ellos no se pueden almacenar restos de alimentos y otros que pueden poner en peligro tu salud.

La vida del fregadero cerámico es enorme, casi diríamos que es eterna. No sufren desgaste a pesar de haber recibido millones de litros, de limpiados agresivos, tal vez con estropajo, son muy resistentes a los impactos que puedan sufrir, algo absolutamente común el que se te caiga un vaso en tu precioso fregadero cuando tratas de colocarlo en el armario.

 

El gran invento del sifón para el fregadero

sifón para el fregadero

El sifón, un gran avance en el diseño de las tubería del fregadero y del sanitario que evita el reflujo de malos olores debido a desechos orgánicos

Los fregaderos de cerámica y prácticamente todos los demás poseen un desagüe o tubería de alcantarillado con una forma de U. Tal disposición evita que el agujero del fregadero se atasque y también la generación de malos olores.

En caso de que se atasque un fregadero cerámico no hay el menor problema. Existen en el mercado ventosas, bombas o desbloqueadores químicos que mantienen a raya cualquier cosa que impida el buen drenaje.

 

Tipos de fregaderos cerámicos, según cubetas

 

Hay muchas formas de clasificar los fregaderos de cerámica. Una forma básica es fijándonos en el número de cubetas que presenta, es decir, la cantidad de secciones estancas que dispone para llevar a cabo las labores de fregado.